...entonces ibamos caminando, en silencio, bajo el caluroso sol de nuestro primer enero. Mientras oberservaba a una de esas parejas que no rompen su promesa de amor eterno le pregunté - ¿me amarás cuando sea una anciana que tiene que usar anteojos poto botella para mirarte?- y con esa tierna sonrisa de siempre me respondió - estaba pensando lo mismo, cuando los dos seamos viejitos y nos amemos tanto como hoy - seguimos caminando hasta que encontramos el centro, nos sentamos a almorzar y un enorme amor refrescó ese hermoso día de verano.
viernes, 9 de enero de 2009
El primer enero
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